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COSECHA 1996 Valoración oficial de la añada: "MUY BUENA". Volumen de vino calificado: 243.275.767 millones de... Más

COSECHA 1996 Valoración oficial de la añada: "MUY BUENA". Volumen de vino calificado: 243.275.767 millones de litros. - Vino tinto: 199,99 millones de litros. - Vino blanco: 19,55 millones de litros. - Vino rosado: 23,74 millones de litros. Ciclo vegetativo. El ciclo vegetativo de la cosecha '96 se desarolló en inmejorables condiciones, con pluviometría adecuada y un magnífico estado sanitario del viñedo, lo que ya permitía prever una gran cosecha en cantidad y calidad a finales de agosto. El desarrollo de la vendimia durante septiembre y octubre se vió condicionado por la irregularidad climatológica, que ralentizó la maduración e incrementó el volumen de cosecha, exigiendo una especial atención sobre la sanidad de la uva y un mayor esfuerzo de programación a las bodegas elaboradoras. Tras un otoño e invierno suaves, con heladas en noviembre que afectaron a las yemas en el final del ciclo anterior, la primavera fue fría no permitiendo un desarrollo normal de la vid. La brotación se inicia de una forma irregular. La pluviometría desde octubre del 95 a mayo del 96 fue considerada como importante, con valores superiores a la media y muy repartida en toda la Denominación. En los meses de abril y mayo aumentaron las temperaturas y se recuperó el retraso que había. A primeros de junio, el estado fenológico era de finalización del cuajado del tempranillo en Rioja Baja y en plena floración en Rioja Alta y Alavesa. El estado vegetativo se valoró como muy sano, no habiendo hasta ese momento ninguna plaga o enfermedad reseñable. A finales de agosto el viñedo presenta un estado vegetativo y sanitario excelente y las uvas se encuentren con abundante desarrollo y grano gordo, lo que hace prever una buena cosecha. El mes de septiembre presentó temperaturas moderadas y lluvias frecuentes pero no muy abundantes que ralentizaron el inicio de la vendimia, la cual no se generalizó hasta finales del mes y principios del mes de octubre. El incremento notable de producción en Rioja en las últimas cosechas no solo tiene que ver con una climatología muy favorable, sino también con un proceso de modernización de su viticultura, que está alcanzando así el nivel de rendimientos considerado idóneo en las más prestigiosas viticulturas europeas -en torno a 50 hectolitros por hectárea-. Como consecuencia se puede afirmar que la calidad de los vinos de Rioja también se ha incrementado de forma global en los últimos años ya que una baja producción provocada por deficiencias en el cultivo o incidencias climatológicas nunca ha sido sinónimo de calidad.